




Gastón Bachelard, en el capítulo séptimo "la miniatura" de su libro poéticas del espacio, nos plantea una primicia básica: la miniatura como albergue de la grandeza. desarrolla sus ideas contraponiéndolas a la idea de lo inmenso, de lo grande y de contrastes entre los tamaños de ls cosas, primeramente a un nivel físico-espacial, más adelante a nivel epistemológico-mental ...
Sigue avanzando con éste último planteamiento para luego, desarrollar una idea aun más profunda respecto de las miniaturas, refiriéndose a éstas, como si se tratase de la semilla de lo inmenso, de lo magnificente: la miniatura nos lleva de la mano a la ontología de lo invisible y lo inaudible.
Precisamente de dicho planteamiento surgen los trinos imposibles...
Tratemos de imaginar y de figurar esos ruidos inaudibles, esas formas sonoras imposibles en el plano físico, que isin embargo ocurren en las poéticas minúsculas de las sonoridades inmensas, contundentes... Lo mismo de la forma...





